Durante su visita a la ciudad vecina de Roque Pérez, entre otras cuestiones, el diputado del Frente Renovador Ricardo Lissalde, se refirió a los dos años de crimen de Marisol:
«Estoy tan dolidos como otros, por un pedido de unos de los hermanos se nos solicitó que colaboráramos con el caso y después de varios embates contra nuestra intervención entonces le comunicamos a la familia que si no teníamos acceso legal a la causa no podíamos ayudarlos».
Apuntó que «hubo encubrimiento policial desde el inicio, muchas conductas que dependían de la municipalidad de turno, se cortó el pasto en el lugar que encontraron a Marisol y lo cortó la municipalidad, se levantó el rastrillaje mediante el trabajo de la municipalidad, se borraron cámaras que eran municipales, los testigos del los allanamientos fueron de los mismos empleados de transito.
«Quiero dejar en claro que no tengo nada que ver ni antes ni ahora con la municipalidad de Saladillo, sino todo lo contrario, de hecho es publica mi enemistad con Gorosito que tuvo también un comisario por 12 años. Es cierto que los que estaban esa noche a cargo de la seguridad policial, no hicieron su trabajo como corresponde.
A Marisol la asesinaron con violencia, nadie da explicaciones, ya pasaron dos años y hay muchas mas preguntas que respuestas. Es hora de que se trabaje sobre las pruebas objetivas en lugar de seguir sumando testigos».

