Roque Pérez no escapa a la preocupación por la propagación del Coronavirus, la situación de alerta potenciada por el eventual efecto dominó del contagio ante un posible caso de COVID-19, postergó para más adelante la llamada cuarentena administrada con la apertura gradual de algunas actividades para darle un poco de aire a la economía.
La cuarentena ya lleva casi un mes y muchos comerciantes que no están incluidos en los rubros de flexibilización por la Presidencia de la Nación comenzaron a sentir el cimbronazo económico.

En las localidades que aún no existen casos positivos de COVID-19, ya comenzaron a pedir que se les permita trabajar bajo el protocolo de la Emergencia Sanitaria.
Los primeros que empezaron a expresarse por las redes sociales fueron los comerciantes del rubro peluquería, venta de ropas, bicicleterias, remises, lavaderos de autos y centros de belleza, entre otros.
El pedido habría llegado a las autoridades municipales, concejales y luego manifestaron por facebook la necesidad de poder trabajar a puertas cerradas a aquellos rubros que no están dentro de las medidas de flexibilización decretada por el Gobierno nacional y dentro del marco de la Emergencia Sanitaria.



